BIENVENIDOS A LA ELEKO
Arte y Espiritualidad
Arte espiritual, emocional y visceral. Dibujar es mi forma de sanar, invocar y contar.
lo que hago
LA ELEKÓ ARTE | SANA
La eleko artesana, es una guerrera que con espada en mano se para firme frente a la adversidad y a la vez una ingeniosa artesana “resuelvelo todo”, porque resuelve con lo que haya a mano, no busca soluciones magicas ni se sienta a esperar q caigan del cielo.
Historias de orixas, de cuando nos imbuimos en el misterio de nuestra fe, y la profesamos, historias de situaciones vividas y no contadas
Gente que conozco, otras que invento, algunos personajes reales idealizados como es que yo los veo. Bellos o feos, malos o buenos, tristes, enojados o incluso siniestros. El mundo da mucho para expresar.
“Y Ud., cuando va a florecer?” me dijeron un dia, y me quedo boyando en la mente que aun habia mucho por hacer que no habia intentado. Y me dibujo a mi misma y vuelco como olla en ebullicion q desborda, todo mi ser en el papel.
Claro es mi terapia colorear sin pensar en
nada. Cuando dibujo, pienso como me
siento y trato de plasmarlo en esas lineas,
despues cuando lo coloreo solo me dejo
llevar y me pierdo y pierdo el sentido del
tiempo y de lo q está alrededor.
Mi estilo
De donde proviene La ELEKÓ
Elekô, como muchas otras sociedades secretas, era una
especie de “masonería femenina”, que entre otras
funciones, velaba por la preservación de la relación entre la
mujer y la tierra, para algunos grupos humanos, la gran
madre ancestral. Mi arte nace de una herencia ancestral. Soy hija de Obá, la orixá guerrera,
dueña de las aguas que no se rinden, de la dignidad, la justicia y la fuerza femenina que se
transforma. Desde ese linaje espiritual dibujo: para nombrar lo que duele, para celebrar lo que vibra,
para abrir un espacio donde lo visible y lo invisible se encuentran.
Trabajo sobre papel, con lápiz negro y lápices acuarelables, que uso no para diluir, sino para marcar
—luz y sombra, contraste y verdad. Me gusta dejar el fondo blanco porque en ese vacío la figura
respira. Lo que dibujo casi siempre nace de un sentir profundo: mi cuerpo enfermo como símbolo,
mis seres queridos, los orixás que me habitan, los personajes que aparecen sin avisar pero con algo
para decir. La desnudez, en mi obra, no busca provocar: busca exponer lo que somos cuando
dejamos de escondernos.
Como diseñadora gráfica y artista autodidacta, dibujo desde que tengo memoria. En cada trazo
hay algo de mi niña interior copiando animé, pero también está la mujer que soy ahora: ritual,
intuición, fuego. Me vinculo con el arte fantástico porque lo espiritual y lo emocional son parte de
mi realidad. Y dibujo porque no puedo no hacerlo.
Elekó no es solo un nombre: es una forma de estar en el mundo.
Es dibujar como quien invoca, como quien sana, como quien recuerda.

